[Hoy no hay espacio para la ficción. Lo leí de nuevo y suena super cliché todo, pero da igual, soy así! Hoy es todo corazón, todo lo que siento en este intasnte.]
Asique esto es felicidad.
La real felicidad, no aquella que uno dice sentir
cuando en verdad por dentro todo cae a pedazos
y se atoran en la garganta un montón de cosas que no puedes decir.
Hablo de sentir una especie de fuego interno.
Algo que recorre cada espacio del cuerpo
quemando los malos sentimientos, haciendolos humo.
Dejando el aire limpio.
Hablo de querer reir, de querer explotar en gozo.
Sentirte tan liviano que tus pies parecen deslizarse en el espacio.
De querer tirarte al suelo, mirar al cielo y sólo dar las gracias
por la vida, por la gente, por sentirse así de feliz.
Así me siento hoy, como nunca antes lo había sentido.
Y no es porque pasó algo nuevo, porque cumplí una meta, porque gané algo.
Hoy es puramente porque sí. Porque cada ambito de mi vida porfin parece estar encontrando armonía, su respectivo orden y coordinación con los demás.
Porque hoy pedí y se me fue concedido.
Porque me di cuenta de lo que tengo, de lo que he pasado y logrado, de quien soy y de lo que soy capaz de hacer.
Porque se esfumaron de mi corazón todos aquellos sentimientos negativos que había acumulado, resentimiento que no me correspondía sentir, que ahora ya no existen.
¡Que hoy soy pura felicidad!
06 junio 2010
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