Social Icons

15 agosto 2010

Visita inesperada


Ayer pasé por tu casa. No era el plan, menos siquiera una idea, fue sólo que llegaste junto con una brisa cuando caminaba por ahí, trayendo contigo todos los recuerdos, toda aquella vida del día a día, todas nuestras noches, la rutina.

Fue ella quien me abrio la puerta. Me habían contado que eramos parecidas, pero lo reconozco, ella es más bonita. No parecía conocerme, supongo entonces que nunca le hablaste de mi, de nosotros, de nada. Pregunté por ti y me dijo que no estabas, que habías ido a visitar a tu hermana. Elisa me caía bien, contaba muy buenas historias. ¿Ya se casó con tu amigo José?

Empezé a despedirme pero ella insistio en que me quedara, que si era muy importante podía esperarte. "Y es que me aburro sola, sabes estoy tan acostumbrada a estar con él, no sé si lo entiendes". Claro que lo entiendo, si viviamos tanto el uno para el otro que yo creí que moriría cuando nos dejamos ir y de hecho lo hice, un poco, un poquito. Sobreviví.

Nos sentamos en el living, donde todo lucía igual, sólo faltaban nuestras fotos y un cuadro que habías pintado para mi en tus ratos de ocio. Veo que al final nunca cambiaste las cortinas y que afuera, por allá en el jardin, el rosal que planté ya daba botones. Me pregunto si le darás a ella la primera rosa o si por alguna y curiosa razón se te ocurre que sería un detalle bonito llevarmela a mi.

"Disculpame que te sirva en este tazón, aún no compramos un juego adecuado para las visitas, mira es que hace poco que decidimos empezar a vivir juntos..." ¡Qué gracioso! vuelvo a beber del que solía ser mi tazón. Aunque ahora el café sabe más amargo, más doloroso.
Ella me pregunta sobre nuestra relación o más bien la inexistencia ya de ella. Le digo que somos viejos conocidos, que la vida en algún punto nos cruzó sólo para quebrarnos después. Claro que eso último no lo dije en voz alta, sólo sonreí. Le cuento un par de cosas (mentiras) de mi y el resto del tiempo sólo dejo que hable: de sus arte, de su padre concertista y por supuesto de ti.

Me cuenta que se conocieron en el teatro, por un amigo en común. "Me dijeron que llevaba mucho tiempo solo, que su antigua relación había sido muy sufrida, tormentosa. Parece que ella fue muy cruel, una mala mujer. De a poco ha empezado a creer nuevamente, hemos ido creciendo". Que ganas de decirle que fue díficil para mi también, que sí que quizás si fui cruel pero que tu habías sido peor. Y, sin embargo, no puedo sentir rabia, creo que hasta envidio que ya esten sanando tus heridas siendo que yo sólo logro anesteciar las mias. A veces creo sí que he curado. Placebos momentaneos. En todo caso, recuerda que todo deja una huella, una cicatriz...

Entre tanto fluir de pensamientos perdí el hilo de la conversación. Parece que ella me está hablando de Madrid o algún lugar por ahí. Me excusé y pregunté si podía usar su baño. "Sí si obvio, sales de aqui y pasando la entrada subes la escalera y es..." siguiendo el pasillo, la primera puerta a la derecha, lo sé. La verdad sólo necesitaba recorrer la casa una vez más, una última vez más. Sentía frecuentes escalofrios, sintiendome ajena a lo que alguna vez fue también mio. Vino sobre mi una lluvia de recuerdos que pensé que hace rato que se habían evaporado. Me vi recorriendo rincones donde antes nos abrazabamos, peleabamos, nos besabamos. Entré a tu habitación. Esta si que estaba diferente, cambiaste todo en ella, como borrando cada paso dado por mi, cada cosa que toque. Pero sabes, aún se respiraba un poco de mi, un poco de la mezcla perfecta de nuestros perfumes, así como alguna vez los fuimos nosotros, uno los dos.

El reloj dio las 14.50. Siempre volvías de casa de Elisa cerca de las tres. Bajé y le dije a ella que debía partir. Me dijo que le daba lástima que no alcanzara a verte a ti, pero que esperaba que pudiese volver a venir, que cualquier amiga tuya era bienvenida. Le brillaban los ojitos cuando se refería a ti, asi como alguba vez brillaron los mios...y los tuyos por mi. Le respondí que tal vez sí, que gracias por todo, que mejor me iba (ya eran cinco para las tres). Ella se despidio con un gesto, quedandose de pie frente al portón.

Salí y abrí mi paraguas porque empezaba a llover. Ahora pienso que quizás era necesario venir, que aunque no te vi, de alguna forma te sentí y saber que estás bien, me hace sentir bien. (Placebos momentaneos). Corrí para alcanzar el autobus, mientras tú bajabas corriendo por la puerta trasera para alcanzar a tu novia que te esperaba frente a la puerta de tu casa, aquella que alguna vez fue mia y nuestra y tuya y ahora de ustedes, que bueno sí que esto último no lo ví.
 

Sample text

A veces la vida nos tira al suelo, nos hace pedazos, nos hace pensar que no somos nada de nadie, de ninguno. Entonces abre tu Cajón de Cuentos y lee una historia, cree ser parte de ella y date cuenta que todo es posible, que la vida no es sueño que sólo falta un intento..y si caes debes levantarte, que siempre habrá una palabra ahí para ayudarte.

Sample Text

C'est comme une aventure qui nous laisse sur nos fins