Social Icons

25 febrero 2010

La propuesta

- ¿Disculpa, puedo decirte algo?

Porfin se había decidido a hablarme. Yo llevaba un par de horas sentada en el banquito de siempre. Lograba concentrarme mejor en el parque que en cualquier otro lugar, por eso era el lugar ideal para leer, descansar o escribir un poco. Con él eramos viejos desconocidos. Solíamos encontrarnos muy seguido en aquel lugar, generalmente en la tarde noche, cuando él salía a trotar, a veces solo, a veces con su perro. Cruzamos más de alguna vez nuestras miradas, con cierta complicidad, sin decirnos nada hasta ese día.

- Sí, obvio.

Lo ví llegar, pero esta vez no andaba vestido de tipo deportista. De hecho iba bastante formal. Dio varias vueltas alrededor de la pileta antes de entrar a una confitería y salir con nada en las manos. Me parece que ahí me vio. Lucía nervioso, como si estuviese dudando de sus futuros actos. En un momento pensé que se había acobardado puesto que no lo veía por ninguna parte. Sin embargo aparecio al rato con un ramo de flores en una mano. Camino lento y se sento en el otro extremo de mi banquita.

-¿Nosotros nunca hemos hablado cierto?
- No nunca...
- Pero nos hemos visto, sí de eso estoy seguro.

Creo que en ese momento pude haberme ruborizado un poco. Por supuesto que nos habíamos visto, y aunque no fuesen más que encuentros esporadicos, no podía evitar sentir un cierto "algo" por él. Por un extraño que no lo era tanto, que se aparecía en mis sueños y en cada uno de mis pensamientos. Cuando escribia un nuevo relato solía pensar en él, como mi inspiración. El hecho de no conocerlo intensificaba aún más el sentimiento, podía imaginar que era exactamente lo que quería. Él era un hombre culto y dedicado. Una combinación de misterio, risas, romance y un tantito de celos. Un hombre de mundo, de aquellos con temas de conversación, con creatividad y mucho cariño para compartir sólo conmigo. Un hombre pendiente de los detalles: un mensajito en las mañanas, una flor en el velador, llamadas sólo porque sí, sólo porque me extrañas, porque te acordaste de mí, en cada segundo.

-Sí, a veces nos vemos.
-Bueno, lo que tengo que decirte...uff! es complicado esto. ¿Nunca te ha pasado esto, tener las palabras ahí, atoradas, cuando tú sólo quieres dejalarlas salir?

La respuesta era un enorme SÍ. Sí he tenido todo un discurso atorado, sin poder pronunciar. En especial si se trata de tí. Si se trata de declararte lo que siento. Sabes que muchas veces lo pensé, cada vez que abandonaba el parque sin darte nada más que una mirada, cuando caminaba llorando de rabia a mi casa, sola, enojada, prometiendome le la próxima vez sería más que solo un vistazo.

-A veces sucede, pero sabes, se debe ser valiente...arriesgarse, uno nunca sabe lo que puede suceder...
-Sí, por eso necesito decirtelo, ahora ya.

Aquellas popularmente llamadas "mariposas" estaban más inquietas que nunca. La vida había sido dura conmigo, siempre ignorandome, siempre impdiendo que conociera al indicado. Hoy porfin ganaba una batalla. No, de hecho la guerra.

-La verdad es que nunca dejo de pensar en tí. Quizás te suene raro, es que ha pasado poco tiempo. Puede que todo esto sea muy rápido, pero sabes, el amor tiene maneras especiales de manisfertarse y esta es una de ellas. Siento que sólo con unas pocas miradas lograste enamorar cada partícula de mi ser. Es algo que no logro del todo entender, pero es así, no puedo hacerme el tonto con esto. Quisiera conocerte más, hablar contigo de la vida, de tus sueños y de los míos y comibarlos y pensar desde ahora en un nosotros, aunque muy en el fondo creo que eso sería más que nada una formalidad porque algo me dice que estamos destinados, ques esto no es sólo una coincidencia, que estas hecha para mí, eres mi complemento. Quizás es apresurado...pero tengo que decirlo. TE AMO.

Sus ojos brillaban, podíamos sentirnos en una misma sintonía, pensando lo mismo y más importante aún, sintiendo lo mismo. Por un par de segundos me fui de la realidad para imaginar como sería mi futuro de este día en adelante, como sería tener a alguien ahí, que me correspondería con amor, que sería mi ideal.

-Wow, me dejaste sin palabras.
-Esa era mi intención. ¿Qué te parecio?
-Simplemente perfecto.

Sonreí y me incline un poco hacia él, él me respondío acercandose también.

-¿Y entonces?

Nuestras narices se rozaban, podía presentir que el momento se acercaba.

- Es lo que parece...¿O no?

Estaba a un pequeño milimetro de besarlo...

-¿Entonces sonó convincente?

Me alejé de golpe, extrañada.

-¿Qué cosa?
-Que si mi dirías que sí. Llevo mucho tiempo ensayando frente a un espejo pero necesitaba hacerlo con alguien antes de la cita con mi novia. Ni te imaginas lo nervioso que estaba, pero practicar contigo me ha ayudado demasiado. Es tan diferentes cuando puedes ver la reacción de la otra persona, como cambia la mirada, la expresión del rostro. Además que te pareces un poco a ella. Ya voy atrasado, de verdad que gracias. Quizás en otro momento, en otra instancia me tocará devolverte el favor.

Lo ví partir, aún estupefacta, aún en silencio.

Y es que la vida no quiere darme siquiera una tregua.
 

Sample text

A veces la vida nos tira al suelo, nos hace pedazos, nos hace pensar que no somos nada de nadie, de ninguno. Entonces abre tu Cajón de Cuentos y lee una historia, cree ser parte de ella y date cuenta que todo es posible, que la vida no es sueño que sólo falta un intento..y si caes debes levantarte, que siempre habrá una palabra ahí para ayudarte.

Sample Text

C'est comme une aventure qui nous laisse sur nos fins